Sistemas de luz diurna: aprovechamiento de las ventajas de la luz natural

Sin la luz solar, la vida no existe y, sin luz, tampoco existe el bienestar. La luz natural procedente del sol no solo representa una fuente inestimable de energía, sino que, junto con el agua y los alimentos, es uno de los pilares más importantes de la vida humana.

La luz diurna permite la formación de vitamina D3 que fomenta la asimilación de calcio en los huesos y los procesos metabólicos. También mejora la resistencia a las infecciones, aumenta el rendimiento físico y mental, refuerza el suministro de oxígeno a los órganos y evita los signos prematuros de cansancio.

Luz diurna para el bienestar

Una abundante luz diurna impide la producción de melatonina, la hormona del sueño, y reduce el peligro de depresión estacional. En lugar de ello, aumenta la producción de serotonina, la hormona que mejora la sensación de bienestar.

Los ventanales grandes contribuyen a estos efectos positivos al permitir la vista al exterior y al crear una sensación de lejanía y una agradable percepción de espacio. La luz diurna nos aporta información importante como el clima, el espacio y la hora. Solo con la luz diurna vemos los objetos con su color natural.

Sistemas de luz diurna para una mayor eficiencia


La luz diurna también conlleva calor, lo cual, en los meses estivales puede dar lugar a temperaturas desagradables en interiores. Este tipo de luz de caracteriza por fluctuaciones extremas de la luminosidad que cuesta equilibrar. Además, los deslumbramientos pueden impedir significativamente el trabajo frente a las pantallas de ordenador.

Los sistemas de luz diurna aprovechan las ventajas de la luz natural y compensan sus desventajas. Permiten calcular la luz diurna sin afectar a su contenido informativo y ayudan a ahorrar en los costes energéticos de aire acondicionado generados por la iluminación artificial.

Descargar el folleto de luz diurna (PDF): Sistemas de luz diurna